"Desmontar y remontar las imágenes", El fin de los tiempos (2026), de Bibiana Rojas y Juan Cárdenas
Imágenes caseras, filmadas hacia 1999 en una fiesta de fin de año en Colombia. Nuestra narradora, que habla en inglés y en español, que parece vivir en el exilio, las observa, las piensa. Nos describe a su familia: su padre ido, su madre amargada, su tío adorado y el miedo que se vivía en aquella época porque el mundo se iba a acabar. Su montaje nos lleva a los años 60, aunque también a los 2020, pero siempre regresa a esas imágenes caseras, como en una espiral. Luego las imágenes se deforman, se vuelven puntos, algoritmos, se busca el dolor de la madre, pero nuestra narradora encuentra otra cosa: un miedo. Los años noventa son clave. Muere la Unión Soviética, cae el muro de Berlín y reina el neoliberalismo. La sociedad se individualiza. Se busca el goce propio, el desarrollo de un narcisismo al que no le importa nada: ni los demás, ni el medio ambiente, ni mucho menos vivir en armonía. Solo importa ser cool, trabajar más para ganar más dinero y así poder consumir marcas caras,...







