"Una guerra sin fin", Muchedumbre (2026) de Felipe Rugeles
El pueblo se llama Jordán. Queda por el cañón del Chicamocha, perdido entre las montañas, al noreste de Colombia. Dicen que allí hubo violencia entre liberales y conservadores. Cabezas cortadas, lenguas sacadas, cadáveres frente a las puertas, mujeres crucificadas como doña Paulina. Hoy en día Jordán es un pueblo fantasma, en ruinas. El tiempo ha mordisqueado el techo de las casas. Los pocos habitantes que quedan, desperdigados en algunos ranchos, tienen mala memoria. Recuerdan muy poco de la violencia sucedida por entre los matorrales. Se habla de un tal don Roque, un chulavita, es decir un paramilitar, un conservador que hacía justicia por mano propia. Nuestro narrador es un viajero-cineasta. Alguien que llegó al pueblo por error y luego no pudo salir de allí. Quedó atrapado, cautivo, enfrascado en un laberinto. Su voz es un murmullo, algo parecido a un Juan Preciado en Comala. Está atrapado en un pueblo plagado de fantasmas, donde la violencia nunca terminó y por eso se repitió en...






